miércoles, 17 de febrero de 2016

El negocio del buffet libre

Parece que es una paradoja un negocio donde te den de comer todo lo que quieras. Es decir, pagas una cuantía fija y puedes comer todo lo que quieras.
Hay un supuesto en la microeconomía, la parte de la economía que estudia las decisiones individuales, que es el supuesto de insaciabilidad. Se supone que si por un mismo coste puedes tener más, entonces querrás tener más. Igual lo usas para donarlo, o de posapapeles, o para guardarlo en la caja, o lo que sea. Pero si con la misma dificultad puedes tener algo más, eliges esa opción.
No quiere decir que vaya a pasar siempre. Seguro que hay ocasiones en las que no ocurre. Pero esto es un supuesto que se toma de forma general cuando estudias un mercado de lo que sea.
Hace algún tiempo a un par de amigos y a mí se nos ocurrió ir a un buffet libre. Esos que pagas  y puedes comer y beber todo lo que quieras. En ese caso era Domino´s Pizza, donde te cocinan las pizzas.
En ese momento me pregunté cómo podían ofrecerlo. Quiero decir, era en Domino´s Pizza. Pizzas y bebidas gratis por siete euros. ¿No les defraudaba la gente? Y aquí es donde empecé a hacer cuentas sobre la oferta.
Mi primera tasación era que, teniendo en cuenta solo el coste de los materiales y el horno, si tomabas tres pizzas ya perdían dinero. Tal vez con dos, o una y media, puesto que tenían que pagar el alquiler del local, personal, y demás gastos. Y entonces empecé a pensar en cómo habían solucionado ese problema.
Lo primero que tenían en cuenta creo que era el sistema digestivo humano. Puedes comer lo que quieras, pero a no ser que te quedes horas allí comiendo es casi imposible comer más de dos pizzas por cada visitante. Además, si bebes algo de la barra libre (de bebidas no alcohólicas) eso te quita capacidad. Si cada vaso es medio decímetro cúbico, es fácil que te quites media pizza como si nada. Y si además son bebidas concentradas (echan un chorro de agua y un chorro de pepsi concentrada) les sale aún más barato.
Por otro lado tienen una trampa doble. Si no dices nada, te dan la pizza con masa gorda, lo que equivale a menos ingredientes de los bonitos. Y Al principio preguntan ¿quieres que sean rolling pizza? Valdrán 2 € más. Lo cual es una trampa, porque te vas a llenar igual sea la pizza que sea. Es decir, intercambian masa de pizzas por masa y queso que comes del borde. Es como si la pizza cuatro quesos valiese más.
Por otro lado, metían algún detalle para matizar. Por ejemplo, lo primero que decían era que no podías llevarte una pizza. Y cuando pedías las primeras pizzas las servían al minuto pero después podían tardar veinte minutos, y la tripa o tu mente podía haberse llenado en ese tiempo. Tal vez porque tu cuerpo deduce que no tienes hambre, o por simple costumbre.
Aunque tal vez sea porque ese es un sitio donde la gente no va a aprovecharlo. Es decir, la gente va allí no solo para comer mucho, sino simplemente para estar un rato con los amigos. Tal vez la comida sea lo de menos.

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